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Como usar las bolas chinas, guía definitiva
21 Sep

Como usar las bolas chinas, guía definitiva

La guia más completa de como usar las bolas chinas, con más de 17 pasos, cómo elegir el peso, el material, cuanto tiempo usarlas, como cuidarlas, quien puede usarlas

Índice

Guía definitiva sobre el uso de las bolas chinas

Bienvenida compañera, si has llegado hasta aquí es porque te estás planteando comprar bolas chinas por primera vez y como todas al principio te encuentras hecha un lío; y es que entre el Sr. Grey y las estrategias de marketing resulta un poco difícil tener claro que son las bolas, cómo las uso y de que me sirven.

Pues ponte cómoda y no pierdas detalle de este artículo porque te aseguro que cuando llegues al final serás toda una experta en la materia.

En primer lugar me gustaría avisarte que las bolas chinas tienen el mismo grado de juguete erótico que un tampón sin aplicador, NINGUNO. Evidentemente la escena en que el Sr.Grey le pone las bolas chinas a su chica y ella pone los ojitos vueltos nos ha llegado a todas o casi todas, pero salvando el erotismo de la escena y lo excitante de que tu pareja te introduzca cualquier cosa.. no hay más.

Entonces ¿por qué venden los sex shops las bolas chinas? Porque si bien las bolas chinas no son un juguete sexual, si que contribuyen a mejorar tu sexualidad a través de ejercitar el suelo pélvico. Y es que es para eso para lo que sirven estás bolitas tan agradables al tacto, para dar tono a tu musculatura y facilitar que tengas orgasmos más largos e intensos, mayor lubricación y mayor irrigación de la zona. Pero como todo lo bueno en la vida esto se hace esperar, y todo esto se consigue a largo plazo con su uso.

 

¿Cuándo surgen?

Las bolas chinas, también llamadas esferas vaginales, bolas del suelo pélvico,  bolas de geisha, bolas del amor, bolas Ben Wa, bolas asiáticas… no son ningún invento moderno. Los estudios sitúan sus primeras apariciones entorno al 500 d.C en Japón (si si, en Japón no en china), donde las cortesanas las utilizaron para mejorar el tono de sus músculos vaginales y así poder controlar los movimientos durante el orgasmo (Misrahi, 2007. Confesiones de Tuppersex

A lo largo de los años estos dispositivos han ido mejorando progresivamente para hacerse cada vez más adecuados a la vagina de la mujer, para hacer más cómoda y fácil su inserción, almacenamiento y su uso prolongado sin aumentar el riesgo de infecciones.

 

¿Cómo se usan las bolas chinas?

Quizás esta sea la pregunta más extendida y en la que más equivocadas estamos, ya que muchas mujeres centran su atención en el peso de la bola y ahora veremos que eso no es lo más importante.

El mecanismo de acción de las bolas es muy simple. Su estructura consiste en una bola, generalmente de silicona médica, que tiene otra bola en su interior más pequeña que al movernos roza las paredes de la bola exterior y produce vibraciones que generan la contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico.

Por tanto lo importante no es que escojamos una bola pesada, sino una bola que seamos capaces de sujetar en movimiento durante un tiempo considerable.

Esa vibración podemos sentirla o no, ambas cosas entran dentro de la normalidad, pero si estás caminando o moviéndote por casa te puedo asegurar que estás tonificando esa musculatura independientemente del peso de la bola. Lo que no vale es ponerse las bolas y quedarse viendo la tele, pues como decía el éxito del ejercicio radica en hacer vibrar la bolita de dentro.

 

Utilizando bolas chinas para los ejercicios de Kegel

La mayoría de las mujeres están interesadas principalmente en usar bolas de Ben Wa para los ejercicios de Kegel, si tu aun no tienes claros sus benefícios quizás te interese los 4 motivos para realizar los ejercicios de Kegel. Para practicar estos ejercicios, basta con insertar las bolas como si fueran un tampón, y luego empezar a apretar y relajar los músculos vaginales. Las bolas chinas son como pesas libres para tu vagina. El peso de las bolas de Ben Wa fuerza a tus músculos vaginales a trabajar más duro para mantenerlos en su lugar dándole un entrenamiento más intenso y efectivo que solo con Kegel. Su forma redonda y pequeña también ayuda a fortalecer tu suelo pélvico para ayudar a mejorar tu control muscular y fortalecer tus orgasmos.

 

Uso de bolas chinas para la estimulación

Una vez que hayas terminado con tus ejercicios de Kegel, puedes usar tus bolas Ben Wa para una estimulación suave. Seguramente llegados a este punto te interese mucho seguir leyendo nuestra completa guía sobre el uso de las bolas chinas, si tienes cualquier duda o pregunta seguro que se responde en ese artítulo.

Muchas bolas chinas contienen un pequeño peso dentro de ellas (otra pequeña bola) que se va moviendo sola junto con tu cuerpo. Las bolas de Ben Wa no son tan fuertes como un vibrador, pero son ideales para la estimulación sutil durante largos períodos de tiempo. Algunas mujeres usan sus bolas de Ben Wa todo el día especialmente si tienen planes especiales para esa noche. Cuanto más activa estés mejor. Los benefícios y la tonificación variará en cada persona, una  ventaja es que con este invento nunca se sobre estimula la zona, puedes usarlo tanto como desees o aguantes, no sucede lo mismo con otros tipos de vibradores u otros juguetes sexuales.

 

¿Y entonces porqué hay varios pesos?

Buena pregunta y voy a tratar de responderla de una forma sencilla sin profundizar en conceptos complejos. En los músculos podemos ejercitar dos cosas, el tono y la fuerza.

Puedes tener un tono elevado y poca fuerza en un músculo, o puedes tener mucha fuerza y poco tono.

Para mejorar el tono del suelo pélvico usamos las contracciones involuntarias, que es lo que hacemos con la vibración de las bolas chinas.

Para aumentar la fuerza podemos hacer contracciones voluntarias como los ejercicios de Kegel o aumentar el peso progresivo de las bolas.

Por tanto, empezaremos con bolas de pequeño peso y gran tamaño para ir aumentando el tono y conforme tengamos un dominio eficaz, pasaremos a bolas más pequeñas y pesadas combinadas con ejercicios de Kegel si además de aumentar el tono también queremos aumentar la fuerza.

 

¿Cómo escojo mis bolas chinas?

Si abres una página de sex shop y metes en el buscador la palabra bola china te sale un catálogo infinito, esto es una tortura cuando no sabes que necesitas pero toda una ventaja cuando tienes claro varios conceptos. Por este motivo quiero explicarte una seria de factores a tener en cuenta para elegir tu bola china para que tú decidas libremente cual es la tuya, pues no todas somos iguales.

Tamaño: las bolas chinas tienen diferentes tamaños que van desde unos 25mm a unos 35mm. Estos tamaños están pensados para las características de la vagina de la mujer. No existe una regla exacta pero las mujeres menores de 30 años o que no hayan tenido partos vaginales suelen sentirse más cómodas con tamaños más pequeños, de unos 25-30mm, y por el contrario las mujeres con partos vaginales previos o mayores de 30 años suelen sentirse más cómodas con tamaños más grandes, entorno a 35mm de diámetro.

Se habla de partos vaginales y no de embarazos porque aquellas mujeres que han tenido embarazos que han terminado en cesárea no han sufrido esa laxitud en la musculatura de la vagina.

Es frecuente sentirse impresionada inicialmente por el tamaño de las bolas, pero os puedo asegurar que se insertan sin ningún problema acompañadas de un lubricante acuoso y resultan muy cómodas en el interior de nuestra vagina.

Si eliges un tamaño demasiado pequeño para las características de tu vagina puedes encontrarte que la bola se salga constantemente con la frustración que ello supone. Es mucho más fácil sujetar una bola más grande porque tienes mayor propiocepción y superficie de contacto.

Peso: Cómo explicábamos más arriba, el peso no guarda relación con el trabajo del tono de la musculatura, aunque si con la fuerza. Mi recomendación es que empieces por un peso pequeño, entorno a unos 30g; y vayas aumentando gradualmente conforme aguantes más tiempo con ellas puestas. Hay bolas de hasta 100g o más.

Si tu economía te lo permite, lo ideal es invertir en un kit de varias bolas combinables entre sí. Estos kits te permiten empezar por una sola bola de unos 25-30g y van aumentando progresivamente a bolas de unos 54g, permitiéndote por ultimo unirlas en un dispositivo de silicona para que puedas hacer combinaciones de dos bolas llegando a unos 100g.

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Por ejemplo, este kit contiene 4 bolas de 24g, 34g, 44g y 56g permitiéndote el siguiente entrenamiento:

CombinaciónPeso
Una sola bola24g
Una sola bola34g
Una sola bola44g
Una sola bola56g
Combinación de bolas 24g + 34g58g
Combinación de bolas 34g + 44g78g
Combinación de bolas 56g + 34g90g
Combinación de bolas 44g + 56g100g

 

Material: existen distintos materiales de los que están hechos las bolas chinas:

Bolas chinas de silicona

Es el material más común utilizado. La silicona se trata de un material hipoalergénico, respetuoso con tu ph, que no provoca irritaciones. Tiene una serie de ventajas especiales y es que son un material resistente, inoloro, fácil de limpiar, y que permite formatos de distintos colores. Además lo hace cómodo y compatible con lubricantes de base acuosa. Su mecanismo de acción se basa en la vibración de la bolita de su interior. Son las más comunes en la iniciación.

Bolas chinas de metal

Es un material mucho más pesado que la silicona, por lo que las bolas de este material suelen ser las más pesadas y por tanto las que están pensadas para fases avanzadas de entrenamiento del suelo pélvico. En el caso de las bolas de este material la estimulación no se produce por una bola interna, sino que estas se venden por pares que se introducen a la vez y al chocar producen esas vibraciones que estimulan la contracción. Admiten lubricantes de base acuosa y de silicona.

Bolas chinas de cristal

Este material también es hipoalergénico, inoloro, fácil de limpiar y se atempera con tu cuerpo rápidamente; pero resulta menos resistente que las anteriores a los golpes y las caídas. Su mecanismo de actuación es el mismo que el de las de metal.

Con control remoto

Lo último en bolas chinas son las bolas con control remoto. Dado que la contracción y ejercitación de la musculatura se produce gracias a la vibración, existen bolas que esta estimulación en lugar de hacerla mediante el choque de la bola interna, lo hacen por una serie de patrones de vibración controlados por control remoto. 

Estas bolas suelen estar hechas en silicona médica, por lo que admiten lubricantes de base acuosa; y suelen tener distintos modos de vibración a elegir.

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Por último existen unas bolas con sensores que se conectan con Apps en el móvil del tipo de Magic Kegel, una aplicación que actúa como un entrenador personal. Tu introduces las bolas en tu vagina ayudándote de un lubricante de base acuosa, enciendes tu aplicación en el móvil, eliges tu perfil (“nueva mamá”, nivel principiante…tienes 6 para elegir), y como si de un entrenador personal se tratase, la aplicación te guía por voz para que contraigas y sueltes coordinando con la vibración que ella misma controla.  Si no te queda clara la idea te recomiendo el siguiente video:

 

En resumen, yo para iniciarte te recomendaría una única bola de silicona médica, con anilla para su extracción también de silicona médica; entorno a unos 30g de peso y de un diámetro de unos 30mm si no has parido o eres menor de 30 años y unos 35mm en caso contrario.

 

Ya tengo mis bolas ahora… ¿cómo las uso?

Lo ideal antes de su primer uso es que las esterilices unos 10 minutos en agua hirviendo.

Las dejas atemperar, pues se trata de una zona muy sensible y no queremos dañarla. Por esta razón también es importante que te asegures de tener las manos bien limpias y las uñas cortitas.

Acto seguido aplicaremos un poco de lubricante acuoso y lo introduciremos aproximadamente la profundidad de un tampón, es decir, hasta esa área en que ya no nos resulta molesto.

Las posiciones más cómodas para introducirlas son de cuclillas o de pie con una pierna flexionada y apoyada en una superficie más alta (como el inodoro o el bidé).

El cordón de extracción quedará por fuera, por eso recomendamos materiales como la silicona médica que son higiénicos e inoloros. Debemos evitar materiales como el hilo que retienen las bacterias.

Una vez que terminemos su uso volveremos a tomar una posición relajada, por ejemplo sentadas en el bidé, y tiraremos con suavidad del cordón.

Es recomendable usar para la extracción un sitio como el bidé, el inodoro o la bañera porque como decíamos el uso de las bolas aumenta el tono, la lubricación y la irrigación de la zona, por tanto puede ser que al extraerlo soltemos algunas gotitas de lubricación.

Acto seguido lo limpiaremos muy bien con agua y jabón neutro, incluso algunos fabricantes recomiendas usar limpiadores de juguetes que incorporan bactericidas y las guardaremos en una bolsita de tela. 

 

¿Cuánto tiempo tengo que usar las bolas chinas?

Lo ideal es empezar por unos 10 – 15 min al día. Es preferible que seas constante en usarlas diariamente a que la uses de vez en cuando pero te las pongas mucho tiempo. Progresivamente puedes ir aumentando el tiempo hasta un máximo de unas 2h. No es bueno tampoco crear un tono excesivo en la zona pues eso también es un problema.

Cómo explicábamos más arriba es especialmente importante que estés en movimiento cuando te las pongas. Y en este punto me gustaría recomendaros que los primeros días de empezar a usar las bolas o de haber aumentado los pesos de las mismas seamos cautas y no salgamos a la calle con ellas puestas, ya que puede ocurrirnos que aunque recién puestas no sintamos nada, al salir a la calle vayamos notando progresivamente con el movimiento que nos cuesta más mantenerlas dentro y por la vergüenza de que se salgan de la vagina en un momento inoportuno dañemos o forcemos la musculatura.

En aquellos casos en que hemos dañado o forzado la musculatura, podemos notar unas agujetas que muchas mujeres describen como un dolor de regla. Recordar que es un músculo y como cualquier otro músculo del cuerpo se fatiga con el ejercicio.

En estos casos de fatiga muscular daremos unos días de descanso hasta que desaparezcan las molestias y reanudaremos el ejercicio con menos tiempo de trabajo.

 

No soy capaz de sujetar las bolas ni un minuto…

En este caso es posible que tengas la musculatura más débil de lo que pensabas. Te recomiendo que empieces entonces con ejercicios de Kegel, contracciones voluntarias hacia dentro y hacia arriba. Manteniendo la contracción unos 5 segundos, relajamos unos diez segundos y volvemos a contraer. Te dejo el enlace a un video muy completo de cómo realizar estos ejercicios:

Por otra parte te recomiendo que revises bien las bolas que has escogido, intenta con una bola de mayor diámetro, al menos 35mm y de peso bajo, unos 25-30g.

Si sigues teniendo el mismo problema puedes empezar a ejercitar tumbada, sujetando el cordón de las bolas con tu mano y tratando de tirar suavemente hacia fuera como si quisieras extraerlas mientras tú con tu musculatura tratas de llevarlas hacia dentro como tratando de conseguir que no se salgan. 

Si no eres capaz de realizar las contracciones voluntarias de Kegel es preferible que acudas a un fisioterapeuta especialista del suelo pélvico que vea de que estado partimos y te ayude a coger ese tono poco a poco con un plan más personalizado.

 

¿Cómo cuido mi bola china?

Pues es importante que cuides mucho su higiene pues luego tienes que introducirla en la vagina y eso produce riesgo de infecciones. Para evitar este riesgo lávalas muy bien con agua y jabón neutro antes y después de cada uso, al igual que tus manos a la hora de manipularlas.

Consérvalas en una bolsa de tela, y cada cierto tiempo esterilízala unos diez minutos en agua hirviendo.

No obstante lee siempre las recomendaciones del fabricante y si son distintas a estas, preferiblemente guíate siempre por el fabricante.

 

¿Cuándo tardaré en ver resultados?

Evidentemente esto no es un producto milagro y si no quieres llegar a la frustración lo mejor es que no te imagines llevándolo un día 10 min y consiguiendo eliminar todas las pérdidas de orina al día siguiente, o consiguiendo orgasmos con cada roce.

En primer lugar la progresión dependerá mucho del estado inicial de tu musculatura. Cuando uno empieza a ir al gimnasio el tiempo que tarda en ver resultados en su cuerpo depende mucho de la forma física con la que se apuntó al gimnasio. Pero además depende sobre todo de la dedicación y empeño que ponga en ello.

De media podríamos decir que una mujer sana con un tono muscular normal que use las bolas chinas unos 15- 20 minutos diarios podrá empezar a ver resultados en aproximadamente un mes.

Estos resultados se traducen en ser capaz de movernos durante más tiempo sin que la bola se nos mueva hacia fuera, ser capaz de retener bolas de más peso, llegar con más facilidad a los orgasmos o tenerlos más duraderos e intensos, contener mejor las pérdidas de orina…

Cómo decía al inicio esto será un proceso progresivo, que no se dará de un día para otro.

 

¿Todo el mundo puede usarlas?

Rotundamente no. Cómo sucede con cualquier cosa en la vida no todo es bueno para todo el mundo. Basta con aplicar un poco la lógica para saber en qué casos no es nada conveniente utilizarlo, no obstante os los detallo a continuación:

  1. Hipertonía en la vagina: como decíamos las bolas son un instrumento para aumentar el tono en la vagina, por tanto si tú tienes ya mucho tono y fuerza en esa musculatura es contraproducente que sigas reforzando ese tono muscular. En ese caso no sería muy recomendable usar las bolas. En este caso lo recomendable es relajar el suelo pélvico y para conseguirlo te recomiendo que visites un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. Algunos síntomas que te pueden hacer sospechar de hipertonía son el dolor durante y después de las relaciones sexuales, estreñimiento y dolor en la defecación, dolor en zona lumbar y pélvica sin causa aparente, dolor en la micción o sensación de vaciado incompleto.
  2. Vaginismo: se trata de un cierre de la vagina por contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico impidiendo la penetración. En estos casos lo último que queremos es producir una contracción involuntaria mayor de esta musculatura, además de lo dificultoso que resultaría introducir las bolas en este estado.
  3. Embarazo: si bien no es perjudicial para el embarazo en sí, siempre que hablemos de un embarazo sin riesgos. Si es cierto que el embarazo es un periodo de inmunosupresión en el que es más fácil coger infecciones. Por esta razón muchos profesionales no aconsejan el uso de las bolas durante este periodo pues consideran que aumentan el riesgo de coger una infección por introducir un cuerpo extraño en el organismo y mantenerlo.
  4. Infecciones del tracto urinario o vaginal: siguiendo con el razonamiento anterior, si en este momento tenemos una infección lo ideal es que no manipulemos la zona, y menos con objetos a los que puedan fijarse estas bacterias y quedar contaminados favoreciendo futuras reinfecciones. Mejor espera a estar totalmente recuperada, esteriliza tus bolas y vuelve a la rutina de ejercicios.
  5. Hipotonía vaginal: como explicábamos más arriba, si nuestro tono es tan bajo que ni siquiera somos capaces de hacer contracciones de Kegel (imaginar que estamos haciendo pipi y tratar de cortar el chorrito) o incapaces de activar la musculatura cuando tenemos dentro la bola y estando tumbadas hacemos presión hacia dentro mientras tiramos suavemente del cordón externo; entonces es mejor que empecemos acudiendo a un especialista que evalúe el estado de nuestro suelo pélvico y nos diga por dónde empezar.
  6. Postparto inmediato: las mujeres recién paridas por parto vaginal, especialmente aquellas que han tenido partos largos, complejos e instrumentados pueden sufrir una hipertonía o hipotonía en los primeros días de postparto, por esta razón no se recomienda el uso de las bolas chinas hasta pasada al menos la cuarentena. Incluso si pasada la cuarentena aún no te sientes lista puedes esperar hasta que vayas notando que recuperas un poco más la normalidad. Si ya trabajabas tu suelo pélvico con las bolas antes de quedar embarazada es normal que tras el embarazo experimentes cambios en el tono, ten paciencia e imagina que se trata del mismo caso que cuando un deportista se incorpora tras una lesión, ve reiniciando el ejercicio progresivamente y por supuesto interrúmpelo siempre que sientas molestias o dolor. Pero sobre todo, ten paciencia y no te frustres, pronto volverá todo a su ser.
  7. Cirugías genitourinarias o pélvicas: si has tenido una cirugía recientemente espera al menos seis semanas antes de iniciarte con las bolas. No obstante, lo ideal es que comentes con tu médico en la visita de postoperatorio cuanto te recomienda esperar, tu médico mejor que nadie conoce el alcance de tu intervención y las complicaciones de la misma.
  8. Prolapsos: un prolapso es la salida hacia fuera de un órgano interno (generalmente el útero). Esto sucede en mujeres que tienen en suelo pélvico muy debilitado, pero en estos casos ya es demasiado tarde para el uso de las bolas. Es necesario que acudas a tu médico, el cual valorará el caso y propondrá en tratamiento según el grado de prolapso que tengas.shutterstock_665113927.jpg
  9. Si sientes dolor: si sientes dolor al llevarlas puestas no las uses. Ve primero a un especialista que evalúe cual es el estado de tu musculatura y localice la causa de ese dolor.
  10. Durante las relaciones: las bolas no deben introducirse en la vagina para mantener relaciones sexuales ya que pueden hacerte daño y en ningún caso harían su efecto.
  11. Durante la regla: como comentábamos debemos intentar ser lo más higiénicas posibles con nuestras bolas, y además durante la regla no debemos forzar esa musculatura. Date esos días de descanso y vuelve al ejercicio cuando hayas terminado.

 

¿Quiénes son las mujeres que más las necesitan?

Salvo aquellos casos en que está contraindicado su uso, las bolas son un recurso estupendo para mantener un tono adecuado en todas las mujeres sanas.

La edad, los partos, la menopausia con sus cambios hormonales, la carga de nuestros hijos en brazos o de las compras, son algunos de los daños que producimos a nuestro suelo pélvico debilitándolo y que deben verse compensados con algo que los fortalezca.

En este sentido las bolas chinas son grandes aliadas, por ejemplo en las siguientes situaciones:

  1. Antes del embarazo: cómo decíamos el embarazo es un periodo donde el suelo pélvico sufre especialmente porque tiene que hacer funciones de sostén de ese aumento de peso en la cavidad abdominal. Pero además tiene un papel fundamental en el trabajo de parto para el empuje. Es ideal que esta musculatura se ejercite antes del embarazo porque como decíamos una vez quedas embarazada no se recomienda especialmente su uso por el riesgo de infección. Un buen estado de esta musculatura facilitará el proceso de embarazo y parto y además disminuirá la posibilidad de episiotomías y desgarros.

      En añadido, es posible que en las clases de preparación al parto te recomienden realizar ejercicios de Kegel para preparar tu suelo pélvico para el trabajo de parto, si has realizado estos ejercicios con las bolas chinas antes de quedar embarazada será mucho más fácil para ti localizar esta musculatura y contraerla.

  2. Tras el parto: como decíamos la musculatura suele quedar un poco debilitada y es ideal reanudar o iniciar la rutina de las bolas, aunque siempre teniendo la precaución de que pase la cuarentena y siempre que la musculatura no haya quedado demasiado debilitada, ya que en este caso puede ser necesario que visites previamente a tu médico, ginecólogo o fisioterapeuta.
  3. Sobrepeso u obesidad: como pasaba con el embarazo, el sobrepeso hace que el suelo pélvico tenga que realizar esta función de sostén y se vea por tanto forzado continuamente debilitando la musculatura del suelo pélvico.
  4. Menopausia: todas las mujeres sabemos de la maldad de las hormonas y de lo mucho que hacen y deshacen en nuestro organismo. Pues durante la menopausia se produce el adiós de una importante cantidad de estrógenos. Estas hormonas con su marcha nos producen un número considerable de síntomas, entre ellos la pérdida de flexibilidad y tono de la musculatura de nuestro suelo pélvico. Como consecuencia las mujeres en la menopausia empiezan a experimentar las primeras pérdidas de orina de esfuerzo (al toser, reírse…).

    Esto no significa que debamos normalizarlo y conformarnos ni mucho menos, significa que si no lo hemos hecho antes es el momento de empezar a tonificar nuestro suelo pélvico, sino experimentaremos cada vez más sequedad vaginal, más dificultad para llegar a los orgasmos, orgasmos cada vez más ligeros en cuanto a intensidad, pérdidas de orina cada vez mayores, e incluso con el tiempo prolapsos (el órgano baja de manera progresiva hasta llegar a asomar al exterior. Puede asomar la vejiga, el útero, la vagina, la uretra o el recto).

    suelo_pelvico.jpg

     Deportistas: las deportistas, en especial deportistas de élite, o deportista que hagan levantamiento de peso, los deportes de impacto o saltos…también traumatizan con estos ejercicios su musculatura. Todos nos hemos cruzado en algún momento con la típica imagen de una mujer haciendo levantamiento de pesas en nivel de competición y teniendo una pérdida de orina involuntaria por el esfuerzo.

    Esto se debe principalmente a que con estos ejercicios debilitamos esta musculatura. Si este es tu caso aprovecha esa fuerza de voluntad y perseverancia con el deporte para tonificar también aquellos músculos que no ves, pero que tanto te ayudan en tu vida social e íntima; los del suelo pélvico.

  5. Cantantes: las cantantes hacen un descenso repetido del diafragma, que empuja la musculatura del suelo pélvico “hacia fuera” generando un impacto negativo sobre ella, por esta razón es importante que reviertas este estímulo con el estímulo contrario con el uso de las bolas.
  6. Estreñimiento crónico: las personas estreñidas tienden a pasar mucho tiempo en el baño realizando empujes “hacia fuera” para defecar, al igual que pasaba con el caso anterior es importante que revirtamos este empuje con el estímulo contrario usando para ello las bolas.
  7. Mujeres que carguen peso a diario: por su trabajo o por el deporte que realicen. Al igual que en los casos anteriores presionan y empujan la musculatura de sostén de nuestro suelo pélvico forzándola.
  8. Tras una cirugía pélvica: Para recuperar nuevamente el tono. Siempre siguiendo las precauciones antes citadas de esperar mínimo seis semanas y de consultar previamente con tu médico en la visita postoperatoria.
  9. Otras: tos crónica, estrés, herencia (debilidad innata)…
  10. Si sufres incontinencia urinaria o mixta: aunque las empresas farmaceúticas (especialmente aquellas dedicadas a la venta de salvaslips y absorbentes para pérdidas de orina) hayan tratado de vender las pérdidas de orina en la menopausia como lo más normal del mundo, y hayan tratado de convencernos de que nos sintamos felices con ellas simplemente consiguiendo un absorbente que no se note y con el que podamos reírnos sin que nadie se dé cuenta de que se nos escapa el pipi ; mi consejo es que no te conformes con ellas.

    Las pérdidas de orina al toser o al reírnos son lo que llamamos incontinencia urinaria de esfuerzo, y son uno de los primeros síntomas de que nuestro suelo pélvico no va bien. 

    Si no le damos importancia a estas pérdidas de orina que son un aviso de nuestro cuerpo de que esta musculatura hay que trabajarla, lo siguiente será la anorgasmia (imposibilidad de alcanzar un orgasmo), el aumento de la sequedad vaginal, y por último en aquellos casos más graves de debilidad del suelo pélvico los prolapsos.

    Evidentemente nadie le da importancia a este hecho porque así pueden venderte el absorbente de orina, después el intensificador de orgasmo, el lubricante para la sequedad…

    No dejes que te convenzan de que es el ciclo normal de la vida, existen países donde la incontinencia urinaria literalmente no existe.

  11. Si padeces disfunciones sexuales: existe una relación más que demostrada entre el estado de nuestro suelo pélvico y la capacidad de disfrutar de las relaciones sexuales.

    Hay especialistas que hablan de que orgasmos con una media por debajo de 9 segundos es un síntoma de musculatura del suelo pélvico débil.

    Hay muchas mujeres que incluso no son capaces de alcanzar el orgasmo y desconocen la causa porque afirman sentirse atraídas por su pareja y disfrutar de las relaciones pero no son capaces de alcanzar el orgasmo ¿por qué?.- se preguntan ellas.

    El orgasmo no es otra cosa que la contracción rápida e involuntaria de los músculos del suelo pélvico, por tanto, parece lógico que si nuestra musculatura carece de tono para contraerse; difícilmente podemos alcanzar un orgasmo.

    Otras mujeres tienen el problema de no alcanzar un nivel de lubricación suficiente para disfrutar de las relaciones sexuales.

    Tanto en un caso como en el otro te recomiendo que uses las bolas chinas, pues como decíamos las bolas aumentan tu tono, aumentan tu lubricación y aumentan la circulación en esa zona; y todo ello de forma conjunta contribuye a una mejor salud sexual.

¿Son lo mismo las bolas chinas que las bolas tailandesas?

Hay muchas mujeres que confunden las bolas chinas, que son las bolas que hemos estado describiendo de silicona con una bolita pequeña en su interior  y un peso; pensadas para fortalecer el suelo pélvico; con las bolas anales o tailandesas.

Los rosarios anales o bolas anales son dispositivos que se usan para dilatar el anillo involuntario del ano y prepararlo para la penetración anal. También producen un aumento de la intensidad del orgasmo por las contracciones de los músculos anales. Si bien es cierto que muchas veces guardan un parecido muy grande, hay una serie de características que nos ayudan a diferenciarlos:

 Bolas chinasBolas anales o tailandesas
PesoEntre 30 -100gNo suelen especificarlo.
Nº de bolas1 o 2 máximoMínimo dos. Pero suelen ser más e ir en escala de menor a mayor.
Pesa interiorSiNo
FunciónFortalecer suelo pélvicoPlacer y dilatación anal
Cordón de extracciónSuele ser fino y discreto para que sea cómodo llevarlas puestasSuele terminar en forma circular para evitar que se inserte completamente con las contracciones anales ya que el ano tiende a succionar.
Ejemplos secret-balls-bolas-chinas-morado-12825.jpg anillo-silicona-con-bolas-anales-34488.jpg

 

En ningún caso debemos usar nuestras bolas chinas como bolas anales principalmente por dos motivos:

  1. El riesgo de infección: El ano es un lugar contaminado y nunca deben introducir en vagina nada que previamente haya pasado por el ano.
  2. El riesgo de succión: como decíamos las bolas vaginales traen un cordón muy discreto porque lo llevaremos por fuera pegado a nuestra vagina mientras las tengamos puestas. En cambio las bolas anales suelen tener una anilla al final del cordón que aseguran que las bolas solo puedan introducirse hasta ahí, facilitando su extracción.

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